Un equipo puede contar con futbolistas increíblemente talentosos, pero si el posicionamiento de los jugares no es el adecuado, el fracaso está asegurado. Por eso, el sistema de juego es un aspecto clave en su rendimiento.

Se podría definir como la disposición de los jugadores en el campo y que se tiende a definir por las 4 posiciones principales de un equipo. Su ocupación en el terreno de juego busca una serie de objetivos concretos, adecuándose de la mejor manera posible a los recursos de los cuales dispone el técnico.

De esta manera, la elección de un sistema de juego o de varios de ellos, por parte del entrenador, depende no solo de la posición idónea que crea conveniente, sino de las capacidades de cada uno de los jugadores.

Otros aspectos a tener en cuenta en esta elección son las posibles interacciones entre ellos o de posibles agrupaciones dentro del equipo en la que los jugadores tienen una responsabilidad y cometidos muy concretos,

En este artículo, os vamos a hablar de cómo son los principales sistemas de juego, sus posibles ventajas o desventajas, así como el objetivo que persiguen.

Recuerda que, en nuestro curso inicial de técnico deportivo de fútbol, los sistemas de juego constituyen una parte importante del temario.

Sistemas de Juego por Ocupación Racional del Terreno

Una de las principales preocupaciones del equipo técnico al establecer un sistema de juego es mantener el orden entre líneas y que se basa en líneas entre jugadores, tanto horizontales como verticales, que les permiten jugar arropados.

Estos sistemas de juego se establecen claramente tras la reorganización y reestructuración del equipo. Se produce tras pérdida de balón o finalización de una jugada.

Sistemas de Juego basados en el Plano Transversal

El sistema de juego en el plano transversal incide en líneas horizontales muy pobladas y un sistema de juego muy sólido defensivamente y basado en la posesión del balón.  Las tácticas que hacen referencia al plano transversal en el juego son el 1-4-3-3 y el 1-4-4-2.

Precisamente, la prioridad en la posición hace que se pierda profundidad en el juego o de desequilibrio. Por otro lado, defensivamente suele presentar problemas para neutralizar el juego entre líneas.

Sistemas de Juego en el Plano Longitudinal

Los sistemas de juego basados en el plano longitudinal se caracterizan por una distribución en la que es fácil enlazar las posiciones de una línea con otra y una buena transición entre ataque y defensa. Las tácticas referentes a este sistema de juego son el 1-3-4-3 en rombo, así como el 1-4-2-4 o sistemas de fútbol clásico como el 1-2-3-5

A diferencia de los sistemas en el plano transversal, se prioriza profundidad por orden y posesión. Es un sistema en el que defensivamente se facilita la neutralización del juego entre líneas rivales. Uno de los mayores hándicaps de estos sistemas es el esfuerzo de todo el conjunto de jugadores y su nivel técnico-táctico.

Sistemas de Juego por Amplitud del Espacio

Otros sistemas de juego se basan en una mayor ocupación del terreno de juego, buscando una mayor amplitud a nivel ofensivo y una mayor profundidad a nivel defensivo cuando no se tiene balón.

De esta manera, el planteamiento de este tipo de sistemas consiste en ocupar adecuadamente el campo para conseguir adueñarse del balón, mientras que en ataque se busca el desequilibrio gracias a un mayor dinamismo entre líneas.

Sistemas de Juego de Posición

El principal objetivo de este conjunto de tácticas reside en ocupar la mayor extensión de campo posible, lo que se denomina ampliar el terreno de juego para poder dominar.

Gracias a ello, lo que se busca es tener un mayor número de posibilidades para el jugador que lleva el balón. Estas tácticas permiten tener mucho espacio a nivel ofensivo. Las tácticas más comunes por juego de posición son el 1-3-4-3 y el 1-4-3-3.

Sistemas de Juego por Ocupación e Incorporación

Este tipo de tácticas se caracterizan por buscar una mayor profundidad en el ataque, gracias al dinamismo y adelantamiento de líneas con las que ocupar espacios vacíos tras la línea del rival.  De alguna forma, mezcla el uso racional del campo y un gran dinamismo en transición de defensa a ataque.

Esto significa que el peso del juego recaiga en el rival, mientras que tras la recuperación de alón se busca aprovechar aquellos espacios liberados por el adversario. Estos sistemas pueden estar constituidos por 1 o 2 líneas de centrocampistas, pudiendo ser por ejemplo 1-5-4-11-4-3-2-1 y 1-4-2-3-1.

Sistemas de Juego Mixtos

En este caso, se utilizan las virtudes de la ocupación del espacio y el juego de incorporación. Lo que se busca, en este sentido, es un mayor equilibrio entre líneas y, por ende, tener mayor ventaja en ciertas zonas del campo.

En concreto, este tipo de tácticas persiguen apropiarse del centro del campo y generar esas incorporaciones a través de él. Por ello, las tácticas relacionadas con el juego mixto son el 1-3-5-2 y el 1-4-5-1.

Como puedes ver, hay numerosos sistemas de juego que un entrenador puede implementar. Diferentes tácticas para posicionar al equipo y así conseguir sacar el mayor rendimiento de cada uno de sus jugadores de forma individual y colectiva.